
NEVADO VERONICA 5750 msnm
El Nevado Verónica es la montaña más representativa de la Cordillera de Urubamba en el Cusco; la primera ascensión se realizó en 1956 por el guía francés Leonel Terray, los geólogos holandeses C.G. Egeler y Tom De Booy, y el Suizo Raymond Jenny. Del campamento a 4,700 metros en el lado norte, ellos la reconocieron durante varios días antes de encontrar una ruta a la cara norte-este. Usando cuerdas fijas, subieron 300 metros para acampar en una pequeña plataforma de nieve justo debajo de la cresta de la pared; la escalada final tomó nueve horas y media, y era técnicamente difícil (según crónica del mismo Terray); tiene una dificultad técnica considerable, es el objetivo y obsesión de montañistas de todo el Mundo por su forma piramidal perfecta, por la gracia y perfección que se requiere para escalar hasta la cumbre con éxito, la montaña cuenta con numerosos intentos de ascensión por parte de expediciones cusqueñas, de las cuales no se conoce de alguna que haya tenido éxito. Este 20 de octubre a las 8:00 a.m.; el equipo de Escaladores Cusqueños conformado por Alfredo Zuñiga y Jorge Sirvas ambos miembros del Club de Andinismo del Cusco coronaron la cumbre del Nevado Veronica, después de tres días de ascensión técnica, convirtiéndose en la primera cordada de peruanos en pisar la Cumbre de esta Montaña.
Crónica de la Ascensión.
El 18 de Octubre, partimos del paradero de paso de Santiago con rumbo hacia el Abra Málaga, punto más alto de la Ruta Cusco Quillabamba, llegamos a horas 11:00 a.m. donde comenzamos la aproximación a la montaña y a lo que sería nuestro Campamento Base, después de Caminar por un terreno escabroso con algunos pequeños pasos de escalada y una inestable morrena por seis horas establecimos nuestro campamento a 4800 msnm en la base del glaciar y de las paredes roca y hielo que nos esperaban el día siguiente.

El 19 de Octubre salimos del campamento base a las 5 a.m. con los primeros rayos de luz, ascendimos por una pared de roca de 200 metros con una dificultad técnica moderada, y sin muchas posibilidades de colocar seguros intermedios, esta característica convirtió la escalada en un reto psicológico, en algunas zonas de la pared existen numerosas caídas de roca que agrego una dificultad extra a nuestra ascensión y nos hizo pasar más de un susto, al terminar la pared de roca cruzamos una pequeña transición de morrena viva (Glaciar cubierto de Morrena) para empezar a ascender los Serac (bloques grandes de hielo fragmentado en importantes grietas y perteneciente a un glaciar); los cuales sacaron a relucir el entrenamiento previo para esta ascensión al exigirnos gran eficiencia física técnica y mental para su progresión, después de 11 horas de escalda vertical llegamos a la arista norte-este, donde establecimos nuestro campamento avanzado a 5300 msnm, teniendo a un lado el valle de la Convención y al otro el valle Sagrado de los Incas.

Alfredo trabajando para montar el campamento avanzado
El 20 de Octubre partimos con rumbo a la cumbre a horas 3:00 a.m., cruzando varias palas de nieve, impresionantes grietas por su belleza y peligrosidad, y esporádicas paredes de Hielo llegamos a la Cumbre de 5750 msnm, a las 8:00 a.m. siendo este momento la culminación de un sueño colectivo del montañismo Cusqueño, con el agregado de ser la primera expedición nacional en la cumbre de esta montaña, la belleza que tiene este nevado tanto como la singularidad paisajística y lo que representa nos envolvieron, y nos dio pie a soñar con nuevos proyectos.
Después de unos breves minutos en la Cumbre iniciamos el descenso hacia el campamento avanzado, donde el inestable clima de esta montaña nos impidió regresar con la rapidez requerida, llegamos al campamento avanzado a la 1:00 pm donde no pudimos continuar el descenso ya que las condiciones del clima no lo permitieron y nos vimos obligados a pasar una noche mas a 5300 msnm.
El día 21 de Octubre las condiciones del clima seguían desfavorables para iniciar el camino de regreso, pero la escases de combustible y comida nos obligaron a iniciar el arriesgado descenso, empezamos la marcha a las 5 a.m. por medio de 7 Rapeles (descensos controlados por cuerdas) de 60 metros, donde tuvimos que abandonar necesariamente equipo de montaña, muy difícil conseguir en nuestra ciudad; ya en nuestro campamento base y después de comer la ultima ración de comida con la que contábamos continuamos el descenso hasta la carretera Cusco-Quillabamba, a la altura del pueblo de Tastayoc donde un amable taxista nos recogió a pesar del desastroso aspecto que teníamos, llegamos a Cusco a las 6:00 p.m con la satisfacción de haber escalado el nevado verónica y con la felicidad y el reconocimiento de nuestros compañeros del Club de Andinismo Cusco.








